Desde Viterbo, se puede dedicar el día a explorar los pueblos históricos de la región de Tuscia, como Tarquinia y Civita Castellana, con visitas a sitios arqueológicos, museos, talleres artesanales y degustaciones de productos locales. Todas las actividades descritas son recomendadas y pueden organizarse según los intereses de cada uno.
Salida en tren sugerida: Tarquinia (aprox. 1h)
Situada en las suaves colinas del norte del Lacio, Tarquinia es uno de los lugares más fascinantes para descubrir la antigua civilización etrusca. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad conserva una historia milenaria visible en sus palacios medievales, iglesias románicas y, sobre todo, en la necrópolis etrusca de Monterozzi, un tesoro arqueológico sin igual. El centro histórico es un laberinto de calles adoquinadas, torres de piedra y vistas impresionantes que narran su glorioso pasado, equilibrando el legado etrusco con el encanto medieval.
Experiencias sugeridas:
Paseo guiado por el centro medieval de Tarquinia
Descubre la Tarquinia medieval, con sus iglesias románicas, torres, palacios nobles y panorámicas sobre las colinas y el mar. El recorrido termina con una parada en una pastelería histórica para probar los dulces tradicionales.
Visita guiada a la Necrópolis de Monterozzi
Un viaje al corazón de Etruria a través de tumbas decoradas únicas en el mundo. Un guía experto acompaña a los visitantes por las cámaras funerarias subterráneas, ilustradas con hermosos frescos del siglo VII–IV a.C. Una inmersión fascinante en la espiritualidad y la vida cotidiana de los etruscos.
Visita al Museo Nacional de Tarquinia
Ubicado en el Palazzo Vitelleschi renacentista, el museo alberga artefactos valiosos: urnas cinerarias, sarcófagos decorados, conjuntos funerarios y cerámica. Entre las obras maestras destacan las famosas alas de bronce del caballo alado, símbolo de la ciudad.
Salida en tren sugerida: Civita Castellana (aprox. 1h15min)
Una pequeña joya etrusco-romana, Civita Castellana se alza sobre una colina que domina el Valle del Tíber. Conocida por su producción artesanal de cerámica, cuenta con un centro histórico con fortificaciones y monumentos como el Forte Sangallo. La ciudad representa un equilibrio perfecto entre tradición, arte y artesanía, en un paisaje natural rico en historia y cultura etrusca y romana.
Experiencias sugeridas:
Visita al Forte Sangallo y Museo Arqueológico del Agro Falisco
Un fascinante viaje por la historia, el arte y la arqueología. La visita guiada comienza en el Forte Sangallo de Civita Castellana, una de las más imponentes fortificaciones del Renacimiento. Además de la grandeza arquitectónica del fuerte, el recorrido continúa por las salas del museo, que albergan artefactos únicos de la misteriosa civilización falisca: vasos decorados, estatuas votivas, joyas y objetos de uso cotidiano.
Taller de cerámica artesanal en un taller local
Experiencia práctica: entra en un taller histórico de cerámica y descubre el arte que hizo famosa a Civita Castellana. Tras una breve introducción a la cerámica falisca y renacentista, podrás modelar y decorar tu pieza siguiendo técnicas tradicionales, guiado por un maestro artesano.
Almuerzo en agriturismo con productos de la Tuscia romana
Una experiencia auténtica de los sabores del campo del Lacio. En un agriturismo rodeado de olivares, huertos y viñedos, disfruta de un almuerzo elaborado con ingredientes locales y de temporada. El menú varía según la estación, pero siempre incluye platos típicos de la tradición campesina de la Tuscia romana, transmitida de generación en generación. La comida se sirve en un ambiente genuino y relajado, ideal para una pausa entre naturaleza y sabor.
Noche en Viterbo.